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  • Ana de Andrés

ACTUALIZANDO VERSIONES


A veces me siento como una “ayudante de construcción de puentes”… Mi trabajo me ofrece el privilegio de observar de cerca a personas que están construyendo puentes entre su yo actual y una versión mejorada de ese yo. La mayoría ya han descubierto que solo el trabajar en esa versión mejorada les permite después construir esos mismos puentes para sus entornos, equipos, proyectos y organizaciones… y algunos otros lo descubren por el camino :).

Esto me permite ser testigo de excepción de transiciones entre versiones actuales y versiones mejoradas, tanto a nivel individual como sistémico... y a menudo mi papel es el de crear tensión, ojala “de la buena”, entre esas “versiones”. Para hacerlo trato de poner a disposición del proceso todo lo que soy y sé, pero se podría argumentar que una gran parte del éxito tiene que ver con aplicarle las dotes de una exploradora curiosa e intuir, descubrir y mostrar en qué momentos y circunstancias nuestros “héroes” ya son,  se comportan y actúan como la “versión mejorada”.  Se trata de que vean esos patrones para que puedan vislumbrar de forma consciente lo que a menudo está todavía en su inconsciente. Y esto solo se logra desde un lugar de presencia, con coraje y corazón -a estas alturas ya he descubierto que son las únicas “técnicas” verdaderamente efectivas-… y siguiendo un proceso que partiendo de las fortalezas se apoya en crear espacios de silencio y observación.

Pensando en patrones y en “versiones”, me viene a la memoria una sesión de coaching hace un par de semanas con un directivo en plena transición entre una función ejecutiva a nivel local en una gran multinacional y una función con un perímetro de influencia mucho mayor en la sede central. En realidad va a seguir haciendo gran parte de lo que ha estado haciendo… solo que para más de 20 países. La mayor parte de la conversación se centró en identificar lo que le ha hecho exitoso hasta ahora y dónde ya está actuando como lo haría la “versión futura” para que pueda apoyarse en ello en el proceso de “actualización”. También se trataba de generar una historia lo suficientemente poderosa para que no se conforme con una versión de sí mismo “menos buena”… y de “negociar” entre versiones, allanando el camino para que el proceso llegue a buen puerto, y creando el suficiente “momentum” para hacer complicado el volver a la versión anterior.

Ingrediente fundamental en cualquier “actualización” es el crear de espacios de silencio y de observación... Exploramos el poder del silencio para poder integrar ese poder en nuestras vidas... y en el proceso descubrimos que para explorarlo verdaderamente, el silencio “externo” no es suficiente. Para lograr llegar a la versión mejorada en la que estamos tratando de convertirnos, necesitamos desarrollar y nutrir constantemente un espacio de silencio interno, calmando nuestra voz interior para cruzar umbrales y después poder así apoyar a otros que también lo están haciendo… y necesitamos que ese silencio nos ayude a crear suficiente tensión –de la buena- para que nos sintamos responsables de llenar el vacío que se produce con preguntas, imágenes e ideas que se originan en los recovecos más profundos de nuestros cuerpos, mentes y emociones y que son ya una intuición de la “nueva versión”.